Vigile a su hijo para detectar cualquier signo de enfermedad. Si ve cualquier signo de enfermedad compatible con los síntomas del COVID-19, en particular fiebre, tos o dificultad para respirar, llame a su médico y mantenga a su hijo en casa y alejado de otras personas tanto como sea posible. Esté atento a la aparición de indicios de estrés en su hijo. Algunos cambios de conducta a los que debería estar atento incluyen preocupación o tristeza, hábitos de alimentación o sueño no saludables, y problemas de atención y concentración. Tómese un tiempo para hablar con su hijo pequeño o adolescente acerca del brote de COVID-19. Responda preguntas y difunda información acerca del COVID-19 de manera comprensible para su hijo pequeño o adolescente. Enseñe y refuerce las medidas preventivas cotidianas. Los padres y cuidadores desempeñan un rol importante a la hora de enseñar a los niños a lavarse las manos. Explíqueles que el lavado de manos puede mantenerlos sanos y evita...